Casos · Aneurisma cerebral
Un aneurisma es una dilatación anormal localizada en la pared de un vaso sanguíneo, generalmente una arteria, debido a un daño en dicha pared, ya sea por stress hemodinámico, infección, enfermedades asociadas, traumatismo, entre otras. Los 3 tipos de aneurismas cerebrales son saculares, fusiformes o disecantes.
Los aneurismas saculares (más frecuentes) son dilataciones en forma de bolsa que sobresalen de la pared arterial, principalmente en las bifurcaciones. No se conoce exactamente su incidencia pero se estima entre el 1-6% de la población mundial y solo el 10-30% de los casos presentan mas de 1 aneurisma. Generalmente los aneurismas se vuelven sintomáticos alrededor de los 40-60 años, siendo la presentación mas común la hemorragia subaracnoidea (HSA), presentando un dolor de cabeza intenso al momento de la hemorragia con o sin déficit neurológico. Otros signos y síntomas son raros , aunque algunos pacientes pueden presentar compresión de nervios craneales, cefaleas o convulsiones, entre otros. Con el uso de los estudios de imagen no invasivos (TAC y RM) cada vez se diagnostican mas aneurismas incidentales. El riesgo de ruptura de un aneurisma no se conoce con exactitud, pero se calcula entre el 1-3% anual acumulable desde el momento del diagnostico, pero esto puede variar dependiendo de factores de riesgo de ruptura como el tamaño del aneurisma, stress hemodinámico, tabaquismo, presencia de zonas de fragilidad, etc..
Un 50% de los pacientes que presentan una HSA aneurismática mueren de la hemorragia inicial. Todos los aneurismas rotos deben ser tratados en cuanto las condiciones del paciente lo permitan ya que existe un riesgo de resangrado alto en las siguientes 2 semanas lo cual conlleva una mortalidad del 85% aproximadamente.
Ya sea un aneurisma incidental o un aneurisma roto, existen 2 alternativas de tratamiento, el tratamiento endovascular y la cirugía convencional. El tratamiento endovascular es realizado por neurointervencionistas y consiste en realizar una embolización del mismo, colocando a través de un microcatéter, espiras de platino (coils) en su interior hasta rellenarlo completamente y excluirlo de la circulación cerebral. En la actualidad, con las distintas técnicas y materiales de embolización, actualmente el 90-95% de los aneurismas es susceptible de tratamiento endovascular, sin embargo para el resto existe la posibilidad de tratamiento mediante cirugía convencional o una combinación de ambos tratamientos. Estudios clínicos que comparan el tratamiento endovascular frente al quirúrgico han demostrado que la embolización endovascular tiene menos riesgos y una recuperación mas rápida. El tratamiento endovascular de un aneurisma no roto sin complicaciones implica una estancia hospitalaria de 48 hrs. aproximadamente.