Casos · Fístula Arteriovenosa Dural Espinal
Las fístulas arteriovenosas durales espinales son una comunicación anormal entre una arteria dural (cubierta de la médula espinal) y una vena (vena radicular). Esta comunicación anormal puede ser debida a distintas causas entre ellas trauma, infección o trombosis venosa. Los síntomas de una fístula dural espinal con drenaje venoso perimedular son debidos principalmente al aumento de la presión en el lado venoso de la medula espinal, lo cual lleva a una congestión medular que causa un déficit neurológico progresivo caracterizado por pérdida de fuerza muscular, sensibilidad, control de esfínteres o en ocasiones dolor radicular. Estas fístulas generalmente no sangran.
El tratamiento puede ser mediante técnicas endovasculares o cirugía convencional.
El objetivo de la técnica endovascular es llegar al sitio de la fístula y ocluirlo con adhesivos líquidos, siendo de vital importancia realizar una arteriografía medular completa para explorar el origen de las arterias espinales. Una contraindicación del tratamiento endovascular es el hecho de que la A. espinal principal nazca del mismo sitio que la arteria que nutre la fístula. Es importante realizar un diagnóstico y tratamiento temprano, ya que los síntomas pueden ser reversibles.