Casos · Malformación arteriovenosa espinal
Una malformación arteriovenosa (MAV) es una comunicación entre el sistema arterial y venoso espinal formando un ovillo de estructuras vasculares anormales a través del cual pasa la sangre rápidamente sin atravesar la red capilar normal, causando un aumento de presión en el sistema venoso. La mayoría de las MAV son congénitas (presentes desde el nacimiento) y están causadas por una alteración en el desarrollo del sistema vascular aunque la causa de esta alteración no se conoce con exactitud. Las MAV espinales no es una patología frecuente, pueden ser según su localización respecto a la médula: piales y/o intramedulares. Todas estas malformaciones están irrigadas por arterias radículo medulares anteriores y/o posteriores. Las MAV piales y/o intramedulares, se presentan más frecuentemente en el adolescente y en el adulto joven, son generalmente multipediculadas y con drenaje venoso locoregional. Se manifiestan generalmente con mielopatía secundaria a síndrome de robo, hipertensión venosa, sangrados subaracnoideos y/o hematomielia con el consiguiente déficit motor y/o sensitivo progresivo.
Las opciones terapéuticas incluyen la cirugía convencional y la embolización endovascular. Con la nueva generación de material de embolización y micro catéteres la embolización de las MAVs espinales ha logrado un mayor índice de exito, logrando llegar distalmente al nido malformativo y ocluirlo permanentemente, siendo el tratamiento de elección en algunos casos. Para las malformaciones complejas un tratamiento parcial con embolización eliminando zonas de riesgo de sangrado y/o disminuyendo el flujo malformativo para mejorar la hipertensión venosa y/o el síndrome de robo, mostrado buenos resultados. También existe la posibilidad de un tratamiento combinado mediante embolización prequirugica para disminuir el riego de sangrado durante la resección quirúrgica de la MAV.
El pronóstico de estos pacientes depende mucho de un diagnostico y tratamiento temprano, ya que entre más temprano, mayor posibilidad de regresión de la sintomatología.
Es muy importante la valoración por un neurointervencionista y/o neurocirujano que esté familiarizado con este tipo de patología.